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La Gobernación de Cundinamarca destinó más de $4.700 millones para fortalecer la capacidad de respuesta de los organismos de socorro ante incendios forestales y emergencias por lluvias.

Cundinamarca, 20 de octubre de 2026. Con el propósito de blindar la capacidad operativa de los cuerpos de emergencia y optimizar los tiempos de respuesta ante situaciones críticas, la Gobernación de Cundinamarca destinó $4.727 millones a la adquisición de vehículos especializados, botes de rescate y kits forestales para trece municipios del departamento.

La iniciativa, liderada por la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cundinamarca (UAEGRD), responde a las complejas dinámicas climáticas del año. En lo corrido del periodo, el departamento ha tenido que hacer frente a 930 incendios forestales —que han afectado cerca de 4.113 hectáreas en 87 municipios— y a 363 emergencias derivadas de la temporada de lluvias en 83 localidades.

Movilidad y cobertura en zonas complejas

Dada la geografía y los retos de acceso vial de la región, la renovación del parque automotor es clave para garantizar una respuesta oportuna.

En este despliegue, Anolaima se integra de manera estratégica como uno de los puntos clave de intervención en el territorio cundinamarqués al recibir, junto con Guayabetal, Agua de Dios, Caparrapí, Lenguazaque y Villapinzón, un vehículo de intervención 4×4. Este automotor permitirá incursionar en terrenos agrestes y asegurar el transporte seguro de las brigadas y sus herramientas tácticas en sectores donde las condiciones geográficas dificultan el acceso.

Por otra parte, la estrategia fluvial contempló la entrega de botes inflables tipo SAR, motores fuera de borda y chalecos salvavidas para Girardot, Guaduas y Puerto Salgar, optimizando las labores de búsqueda, rescate y evacuación en cuerpos de agua e inundaciones.

Articulación institucional y visión preventiva

Durante el anuncio, la administración departamental enfatizó que la clave para proteger a las comunidades radica en la anticipación, la inversión y el fortalecimiento de las capacidades locales.

Asimismo, se hizo un llamado directo a los mandatarios municipales para mantener activos los protocolos de preparación ante el pronóstico de un recrudecimiento de las condiciones secas que se extendería desde diciembre de 2026 hasta abril o mayo de 2027.

El componente logístico se complementó con un aporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), permitiendo que Quebradanegra y Gachalá recibieran camionetas 4×4 adicionales, mientras que los cuerpos de bomberos voluntarios de Paratebueno y Chipaque recibieron kits especializados en el control de incendios forestales.

Con esta dotación —que se alinea con la Política Pública para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cundinamarca 2018-2036 y las metas del Plan Departamental de Desarrollo—, el departamento consolida un modelo de gestión integral que articula esfuerzos logísticos en beneficio de Agua de Dios, Anolaima, Caparrapí, Chipaque, Gachalá, Girardot, Guaduas, Guayabetal, Lenguazaque, Paratebueno, Puerto Salgar, Quebradanegra y Villapinzón.