El fútbol se transforma nuevamente en un lenguaje de fraternidad, encuentro y evangelización. Del 7 al 11 de septiembre, la Arquidiócesis de Medellín acoge la XI Copa de la Fe, un torneo deportivo anual convocado por la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) que reunirá a cerca de 900 sacerdotes procedentes de Colombia, Costa Rica, Ecuador, México y Venezuela, distribuidos en 32 delegaciones.
Unión estratégica para dejar huellaNuestra diócesis dice «presente» con renovada ilusión. Para esta edición, el equipo diocesano de Girardot ha sumado fuerzas con sacerdotes de la Diócesis de Zipaquirá, conformando un plantel sólido y fraternal. Esta alianza no solo busca potenciar el nivel deportivo y aspirar a los primeros lugares del torneo, sino también dar un testimonio vivo de comunión presbiteral en la cancha.
El desafío no es menor en una competencia con gran historia, donde la Arquidiócesis de Popayán ostenta el título de campeona actual (2025), y delegaciones como la Diócesis de Garzón y la Arquidiócesis de Guadalajara destacan por sus múltiples campeonatos. No obstante, la preparación y la unión de nuestros sacerdotes nos invitan a soñar con una participación memorable.
Más allá del balón: misión y comunidadLa Copa de la Fe trasciende la competencia atlética. Durante estos días, los sacerdotes participantes saldrán al encuentro de las comunidades locales en Medellín, visitando parroquias, administrando sacramentos y compartiendo la unción con los enfermos. Es el deporte al servicio de la pastoral: una herramienta cercana para llevar el Evangelio y acompañar al pueblo de Dios.
Desde Ecos del Rosario Digital, nos unimos en oración y enviamos toda nuestra mejor energía a la delegación de Girardot y Zipaquirá. ¡Que el Señor bendiga su desempeño deportivo y fructifique su labor evangelizadora en cada encuentro!












