Resucitó el Señor ¡Aleluya!

 

Finaliza la semana santa con gran participación, fueron miles las personas que, durante estos días aprovecharon para acercarse más a nuestro señor.

Pero esta semana santa no puede terminar aquí, nuestra vida debe seguir siendo ejemplo de cristianos, en nuestra casa, el en trabajo, en la calle, pero, sobre todo el amor con nuestro prójimo, con el que sufre, con el que necesita de una palabra, de un momento de caridad en el señor Jesús. Muy bien por la participación en las celebraciones, pero ahora es cuando debemos demostrarle al Jesús que tanto lo amamos en el hermano. Es ahora, cuando ese Jesús Resucitado debe reflejarse en el otro, pues, recordemos el mandamiento del amor del jueves santo, amanse los unos a los otros como yo los he amado.

Agradecimientos a toda la comunidad que manifestó su Fe y que demostraron que solo en Jesús tenemos vida eterna.  También a la Policía nacional, Bomberos, Hospital y todo el equipo de trabajo Parroquial en cabeza del Párroco Padre Tito González y Sandro Ruiz   vicario.

El Domingo de Resurrección o Vigilia Pascual es el día en que incluso la Iglesia más pobre se reviste de sus mejores ornamentos, es la cima del año litúrgico. Es el aniversario del triunfo de Cristo. Es la feliz conclusión del drama de la Pasión y la alegría inmensa que sigue al dolor. Y un dolor y gozo que se funden pues se refieren en la historia al acontecimiento más importante de la humanidad: la redención y liberación del pecado de la humanidad por el Hijo de Dios.